Nueva Zelanda en el siglo XX y XXI

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Aun cuando mantiene algunos vínculos con la corona británica, Nueva Zelanda se ha convertido en una orgullosa nación independiente.

Lazos coloniales

Durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX, la "patria" británica tuvo enorme influencia en Nueva Zelanda. La administración gubernamental, la educación y la cultura se basaban en gran medida en los modelos británicos. Las tropas de Nueva Zelanda combatieron y tuvieron graves pérdidas en la Guerra de los Bóeres y en la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Como dijera el Primer Ministro, Michael Savage, sobre Inglaterra en 1939, "donde ella vaya, allá iremos, donde esté, ahí estaremos".

Un nuevo compañero

Después de la Segunda Guerra Mundial, los lazos culturales con Gran Bretaña permanecieron fuertes. Sin embargo, los siguientes gobiernos de Nueva Zelanda vieron a los Estados Unidos como su principal aliado y protector. Nueva Zelanda se unió a la Organización del Tratado del Sudeste Asiático (SEATO, por sus siglas en inglés) y firmó el pacto ANZUS (acrónimo de los nombres en inglés de Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos). Las tropas de Nueva Zelanda también combatieron junto a las fuerzas estadounidenses en las guerras de Corea y Vietnam.

Nación por derecho propio

Aunque Nueva Zelanda aún está fuertemente influenciada por su legado colonial, hoy en día el país tiene una sólida identidad propia. Aunque sigue siendo miembro de la Mancomunidad Británica y mantiene estrechas y amistosas relaciones con los Estados Unidos, en la actualidad Nueva Zelanda tiene una política exterior y comercial mucho más independiente. Desde mediados de los años ochenta, Nueva Zelanda ha sido una zona sin energía nuclear, y sus fuerzas armadas se enfocan principalmente en mantener la paz en la región del Pacífico. 

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