La naturaleza de Nueva Zelanda: Fauna

Estás aquí

Debido a que Nueva Zelanda se alejó del supercontinente, allá ha evolucionado una flora y fauna única con una gran cantidad de aves y plantas nativas.

Antes de que los humanos se establecieran en Nueva Zelanda, ¡debe haber sido un lugar sumamente ruidoso! Grandes superficies de exuberantes arbustos nativos albergaban una increíble variedad de aves. A medida que evolucionaban, las alas se volvían innecesarias para algunas aves, ya que no tenían depredadores naturales de quienes debieran huir volando. Por consiguiente, muchas aves nativas de Nueva Zelanda se transformaron en especies no voladoras, como el loro kakapo, el kiwi, el takahe y el moa, considerada el ave más grande del mundo, actualmente extinta.

Llegada de los humanos

Cuando los maoríes y europeos se establecieron en Nueva Zelanda, cazaron aves y trajeron consigo depredadores como ratas y armiños. Esto, junto con la pérdida del hábitat, condujo a la extinción de numerosas aves, entre ellas el moa y el huia.

El kiwi y otras aves nativas

El símbolo nacional de Nueva Zelanda es una ave nocturna no voladora con orificios en el extremo de su largo pico. Hoy se encuentra en peligro y es difícil observarlo en entornos silvestres. Sin embargo, existe una serie de "casas de kiwis" en los zoológicos y parques de vida silvestre. Aunque se ven amistosos, los kiwis pueden ser feroces y muy territoriales.

Las siguientes son otras aves nativas conocidas de Nueva Zelanda:

  • La traviesa kea es una de las aves más inteligentes del mundo y con gusto se lanzará sobre un automóvil para robar un limpiaparabrisas o algún trozo de goma.
  • La adorable weka es un ave no voladora que tiene predilección por los objetos brillantes.
  • El takahe tiene un hermoso plumaje índigo y un pico de intenso color rojo.
  • El tui es un ave famosa por su hermoso trinar y su alzacuellos blanco.
  • La lechuza morepork se denomina así por el sonido de su canto, que se escucha frecuentemente en la noche.

El antiguo tuátara

El tuátara es una reliquia inigualable del pasado: es el único reptil de cresta espinosa que queda en el mundo. Todas las especies de la familia de este reptil, exceptuando el tuátara, murieron hace 65 millones de años. Los tuátaras pueden vivir más de 100 años y solo se encuentran en las islas protegidas del litoral. Los tuátaras no representan una amenaza para los seres humanos.

Vida marina

Nueva Zelanda tiene una vida marina abundante y diversa. Observar ballenas y nadar con los delfines son dos de las experiencias turísticas más recomendadas de Nueva Zelanda. El pequeño delfín de Héctor se considera el más raro del mundo y solo se encuentra en las aguas de Nueva Zelanda. El fértil ambiente marino de Nueva Zelanda también permite el desarrollo de focas, pingüinos y una gran cantidad de peces y crustáceos. 

Buscar y reservar vuelos