La gente de Nueva Zelanda

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La gente amigable y mundana de Nueva Zelanda será una de las cosas de tu visita que más atesorarás.

Con una historia que combina la cultura maorí, europea, asiática y de las islas del Pacífico, Nueva Zelanda se ha convertido en una población mixta, pero con características que la hacen única en el mundo.

En la actualidad, de los 4,4 millones de neozelandeses, aproximadamente el 69 % son de origen europeo, el 14,6 % son indígenas maoríes, el 9,2 % son asiáticos y el 6,9 % corresponde a no maoríes de las islas del Pacífico.

Geográficamente, más de tres cuartos de la población vive en la Isla Norte y un tercio de la población total vive en Auckland. La mayor parte de los neozelandeses restantes habitan en las otras ciudades principales: Wellington, Christchurch y Hamilton. 

Primeros viajeros

Más de 400 años antes de que Cristóbal Colón y el resto de Europa se preocupara de caer por el borde del mundo, el pueblo maorí viajó miles de millas por el vasto y desconocido océano Pacífico en pequeñas canoas, para convertirse en los primeros habitantes de Aotearoa Nueva Zelanda. Hasta hoy en día, la cultura maorí es un elemento central de la identidad nacional de Nueva Zelanda.

Los fuertes pioneros

Los pioneros europeos de Nueva Zelanda también eran valientes, fuertes e independientes. Antes de establecer sus granjas y asentamientos, tuvieron que limpiar la tierra, una actividad que requería ser meticuloso y que a veces resultaba peligrosa. Su aislamiento y exposición a los elementos forzaron a estos nuevos neozelandeses a volverse más duros y a desarrollar diversas habilidades.

Esta iniciativa e ingenio contribuyó significativamente al carácter de Nueva Zelanda. Las mismas cualidades se pueden apreciar hoy en los nuevos pioneros, una generación de jóvenes ejecutivos, desarrolladores de software, directores de cine, diseñadores de moda y deportistas que se destacan en todo el mundo.

Genio del patio trasero

Los neozelandeses han descubierto e inventado cosas desde mucho antes de que Sir Ernest Rutherford "dividiera" el átomo a principios del siglo XX. Muchos de estos inventos se crearon literalmente en el "patio trasero". Aunque la carne congelada, la lancha Hamilton y el salto en bungy probablemente son las invenciones más famosas, existen muchas más.

Los neozelandeses también son responsables por los dardos tranquilizantes, el aislamiento sísmico de base (bloques de caucho y plomo que minimizan el daño producido por los terremotos), las cercas electrificadas, la motocicleta más rápida del mundo, las bombas de vacío para congeladores, las máquinas expendedoras de sellos postales, los peines para esquilar de dientes amplios y la bomba electrónica de petróleo, por nombrar solo algunos ejemplos.

A los neozelandeses les encanta el aire libre

Por el mismo motivo que muchos visitantes vienen a Nueva Zelanda, los habitantes locales han desarrollado una pasión por la vida al aire libre y disfrutan las actividades que aprovechan al máximo los espectaculares paisajes. 

Con una costa tan amplia, no nos sorprende que los neozelandeses amen el agua y que más del 15 % de las familias cuenten con sus propios botes. Tienen fama de ser grandes diseñadores de yates y dominan la escena mundial en las áreas de navegación a vela, kayak, windsurf y remo.

Otras actividades populares al aire libre son las excursiones, los campamentos, la pesca y las caminatas por la playa y el bosque. Los más intrépidos van hacia las montañas siguiendo los pasos de Sir Edmund Hillary, quizás el neozelandés más aventurero, que en 1953 conquistó el monte Everest, la montaña más alta del mundo.

Compañerismo en el campo deportivo

Las dos guerras mundiales provocaron grandes bajas en la población masculina de Nueva Zelanda. Pero la lealtad a los amigos y camaradas, el compañerismo, se convirtió en un valor social muy apreciado. Esta cualidad aún se puede observar en el campo deportivo de hoy en día.

El rugby es el deporte con espectadores más popular de Nueva Zelanda, y los legendarios All Blacks ganaron recientemente la Copa mundial de rugby. Aunque el rugby tiene sus orígenes en la escuela pública en Inglaterra, en Nueva Zelanda es definitivamente el deporte del hombre promedio.

¿Sofisticación urbana o trabajo en la tierra?

Como miembros de una sociedad única y multicultural, muchos neozelandeses han adoptado con entusiasmo la vida urbana, la cultura del café y una apreciación por los nuevos sabores, la moda y las artes. Las posibilidades de que los neozelandeses visiten un restaurante asiático o una moderna galería de arte son las mismas de que asista a un juego de rugby local.

Aunque el atractivo de las viviendas urbanas está bastante arraigado, hay una población rural considerable y la agricultura es uno de los principales ingresos de exportación. Aun cuando las exportaciones tradicionales de lana, carne y productos lácteos sigue siendo muy fuerte, se han incorporado nuevos productos que representan una gran contribución, como cervena (carne de venado de Nueva Zelanda), flores, fruta, biotecnología y vino.

Convertite en un lugareño

Basta decir que conocer a los relajados y amables habitantes de Nueva Zelanda será una de las cosas que más te gustarán de tu visita. Entablar conversaciones durante tu viaje, como charlas casuales en un bar, restaurante o mercado local, es la mejor manera de obtener conocimientos sobre el área que estás visitando y quizás hasta aprender un poco la jerga del lugar y hacer amigos para toda la vida.

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