De Queenstown a Dunedin mediante el planificador de ruta Central Otago

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Step back in time to the gold rush as you travel through Central Otago, a land of pioneer history, golden orchards and tantalising Pinot Noir.

- Minimum Length: 278km- Minimum Duration: 1 day- Start: Queenstown or Dunedin- Finish: Dunedin or Queenstown

Queenstown

Si comenzás tu viaje acá, ¡no querrás irte! Con picos montañosos que se extienden hasta el horizonte, lagos resplandecientes y fresco aire alpino, Queenstown es simplemente un lugar de pura inspiración. Si te apetece la aventura o preferís disfrutar del buen vino y la buena cocina, la región te ofrece la combinación perfecta de acción y relajación.

Después de vivir las experiencias llenas de adrenalina en la capital de la aventura, es hora de partir de Queenstown y dirigirte a los encantos del paisaje natural. 

Cromwell

Seguí los poderosos ríos Kawarau y Clutha hasta los cerros áridos cubiertos de tomillo y esquisto de la cuenca de Alexandra. A menos de una hora del pueblo, estarás rodeado por los viñedos de Cromwell y Bannockburn.

Nuestro consejo: Hacé una parada para degustar el pinot noir.

Los inviernos fríos y los veranos calurosos y secos han creado el terreno único de Central Otago, que produce vinos aclamados en todo el mundo. Muchas bodegas locales tienen salas de degustación y restaurantes. 

Si nos visitás en verano, también vivirás la experiencia de los aromas dulces de las frutas que maduran en los huertos y en los puestos al costado de la ruta, o el perfume persistente del tomillo que florece en las laderas de los cerros.

Tesoro escondido: Lago Dunstan

Cromwell está al lado de las aguas de color turquesa brillante del lago Dunstan. Relajate en un café en Old Cromwell Town y absorbé la exquisita vista.

Alexandra

Cuando atravesás Alexandra y observás el paisaje rocoso perforado por montañas, ríos y pastizales, también podés ver el reloj en la ladera del cerro arriba del pueblo. Podés caminar a la cima del cerro rocoso (no lleva más de 30 minutos ida y vuelta), donde el reloj de 11 metros vigila puntualmente a los locales.

Mientras conducís por los pequeños asentamientos a lo largo de la ruta, te recordarán a otros tiempos, la época de oro cuando los hombres que buscaban su fortuna poblaron estos agrestes valles de montaña. A fines de la década de 1860, cuando la fiebre de oro de Otago estaba a plena marcha, los mineros de oro de Europa, China y Australia inundaron esta tierra.

Clyde y Lawrence

Escucharás viejas historias de la minería de oro en Clyde o más lejos, en Lawrence, donde cafés y tiendas de artesanías bordean la calle principal. En Gabriel's Gully, a 3 km de Lawrence, podés visitar la antigua mina e intentar planificar cómo obtener una pieza del oro de Central Otago. 

Tesoro escondido: El río Clutha

El río Clutha está abierto todo el año para la pesca de trucha y salmón. Si te gusta el pescado fresco, tomá una caña y date una oportunidad.

Cuando estés listo, continuá por el valle y preparate para cambiar los cerros adornados con tomillo por vistas costeras camino a Dunedin.

Dunedin

Dunedin es una ciudad patrimonial con un ambiente juvenil. Esta ciudad universitaria está llena de grandes ejemplos de arquitectura victoriana y eduardiana, incluido el único castillo de Nueva Zelanda, el castillo Larnach. Al salir del pueblo, está la península de Otago, un refugio natural para la vida salvaje exótica de la costa, como pingüinos, albatros, focas y leones marinos.

¿Cuál es el próximo destino?

Dunedin no tiene que ser el final de tus aventuras en la Isla Sur. Desde acá, podés ir hacia el norte hasta Christchurch o volver a Queenstown por la ruta panorámica del sur.

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