Patrimonio mundial de Nueva Zelanda

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Los paisajes de Nueva Zelanda son tan especiales que se los ha reconocido en el mundo como una fuente irremplazable de vida e inspiración.

Los sitios de patrimonio mundial son lugares que la UNESCO reconoce como portadores de un valor natural o cultural significativo para todos. En Nueva Zelanda puedes explorar tres grandes sitios de patrimonio mundial: el Parque nacional Tongariro, Te Wahipounamu y las islas subantárticas.

Tongariro: El mejor regalo

Las montañas tienen un gran significado espiritual para el pueblo maorí. Por lo tanto, fue un gran gesto de confianza cuando, en 1887, el jefe maorí Te Heuheu Tukino IV regaló tres espectaculares montañas volcánicas a la nación.

Estas montañas -Ruapehu, Tongariro y Ngauruhoe- y las tierras adyacentes conforman el Parque nacional Tongariro, que corresponde al centro de la Isla Norte. Su reconocimiento como sitio de patrimonio mundial a principios de la década de 1990 confirmó la gran importancia natural y cultural de esta zona.

Esta región todavía tiene actividad volcánica. El monte Ruapehu hizo erupción en 1996 y cubrió sus laderas de nieve con una gruesa capa de ceniza. Cerca de la desolada cima rocosa del Tongariro, con coloridos lagos de cráter y aromas sulfurosos, no queda duda para los excursionistas respecto a la naturaleza de la tierra que están pisando.

Los senderos para caminar varían desde excursiones cortas a través de bosques bajos hasta el popular cruce Tongariro Crossing, que dura ocho horas. Las excursiones más largas incluyen el sendero Round the Mountain, que toma entre cuatro y seis días para recorrer las pendientes más bajas del monte Ruapehu. En invierno, en esta montaña funcionan dos grandes centros de esquí.

Te Wahipounamu: Montañas, bosques, fiordos y glaciares

Te Wahipounamu está compuesto por varios parques nacionales en el suroeste de Nueva Zelanda: Aoraki/Mt. Cook, Fiordland, Mt. Aspiring y el Parque nacional Westland. Abarca 26.000 kilómetros cuadrados de bosques remotos, montañas cubiertas de nieve, escarpados valles congelados y fiordos costeros. En 1990 fue reconocido como un sitio de patrimonio mundial, porque contaba con la mejor representación de la flora y fauna originada en el continente prehistórico de Gondwanaland.

Los vuelos panorámicos ofrecen amplias perspectivas de esta magnífica parte del mundo. Los safaris en moto de agua por el río son una manera emocionante y educativa de llegar rápidamente a algunas áreas muy alejadas.

El Departamento de Conservación administra una amplia red de senderos de excursionismo de diversas longitudes. Las famosas excursiones de varios días, como las rutas Routeburn, Hollyford y Milford, te guiarán por valles boscosos y elevados pasos montañosos. Puedes pasar la noche en cabañas comunales o tomar tours guiados que incluyan comidas gourmet y alojamiento relativamente lujoso.

En Aoraki Mount Cook, el pico más alto de Nueva Zelanda, hay varios senderos peatonales que parten cerca del pueblo, inclusive una ruta de una hora para ver el espectacular glaciar Tasman. Este antiguo valle de hielo tiene una longitud de 26 kilómetros y hasta 3 kilómetros de ancho. En verano, el hermoso lirio del monte Cook, un tipo de botón de oro de gran tamaño, le da un toque de suavidad al tosco entorno alpino.

Desde la costa oeste, una caminata breve lleva a los extremos de los glaciares Fox y Franz Josef. Puedes realizar caminatas guiadas de mayor duración a los glaciares, o bien tomar un vuelo panorámico y aterrizar en la nieve y hielo de la cima.

Milford Sound fue tallado en la roca por glaciares prehistóricos. Junto a los costados inmensos y prácticamente verticales de este fiordo, los cruceros parecen de juguete. Las cascadas caen desde más de 150 metros hasta las aguas cristalinas. En este estrecho de 16 kilómetros de largo, a menudo se divisan delfines, lobos marinos y pingüinos. Algunas opciones para explorar Milford Sound son kayaks marinos y cruceros de un día.

Islas subantárticas: Arcas en el océano Antártico

Felices por su anonimato, los cinco grupos de islas prístinas se ubican en el océano Antártico, al sureste de Nueva Zelanda. Estas hermosas y frágiles islas barridas por el viento albergan poblaciones importantes de muchas especies exóticas, como el albatros real, el pingüino de ojos amarillos y los leones marinos de Nueva Zelanda (de Hooker).

En conjunto, las islas Bounty, islas Antipodes, islas Snares, islas Auckland y la isla Campbell contienen 126 especies de aves, entre ellas cinco aves marinas que no se reproducen en ninguna otra parte del mundo. Los cinco grupos de islas recibieron el estado de patrimonio mundial en 1998.

Visitar estas islas es un privilegio poco común y conlleva una gran responsabilidad, a fin de garantizar que sus ecosistemas únicos se mantengan intactos. Hay disponibles expediciones guiadas en embarcaciones construidas especialmente, donde se controla con gran atención la cantidad de visitantes.

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