Tā moko, el arte de los tatuajes maoríes, es una expresión única de identidad y herencia cultural.

En la cultura maorí, refleja la whakapapa (ascendencia) y la historia personal de un individuo. En épocas pasadas, era un importante indicador de nivel social, conocimientos, habilidades y elegibilidad para el matrimonio.

Diseños de tatuajes maoríes: Tā moko para hombres y mujeres

Tradicionalmente, los hombres se hacían moko (tatuajes) en la cara, las nalgas y los muslos. Los tatuajes maoríes en la cara son la máxima expresión de la identidad maorí. Los maoríes creen que la cabeza es la parte más sagrada del cuerpo, por lo que los tatuajes en la cara tienen una importancia especial. 

Las mujeres por lo general se hacían tatuajes en los labios y la barbilla, o a veces en la garganta.

A veces se hacían tatuajes en otras partes del cuerpo, como la frente, el cuello, la espalda, el estómago y las pantorrillas.

También se podían hacer tatuajes en las nalgas. Estéticamente, las nalgas son una parte muy sensual a la vista, y las espirales resaltan su redondez. Tradicionalmente, unía el diseño de la espalda con el diseño en la parte trasera de las piernas. 

El significado detrás de los símbolos y diseños maoríes.

Muchos de los diseños son universales. En particular, las espirales que rodean la nariz, mejillas y la parte inferior de la mandíbula. Las líneas de los moko realzan las líneas de la cara y resaltan las expresiones.

Las líneas principales en un tatuaje maorí se llaman manawa, que significa corazón en maorí. Estas líneas representan tus experiencias de vida.

Los diseños comunes de tatuajes pueden incluir el koru, que literalmente representa un helecho plateado abriéndose, y simbólicamente representa una nueva vida o cómo se va desplegando el camino en la vida de una persona. Cuando se utiliza en tatuajes maoríes, el koru por lo general representa a un ser querido o un familiar. 

La historia tā moko

Antes de la llegada de los pobladores europeos, los complejos diseños de los tā moko eran literalmente tallados en la piel. Se utilizaba un instrumento similar a un rastrillo, por lo general hecho de dientes o huesos, para rasgar la piel; luego, con una cuchilla plana se introducía la tinta en la piel con pequeños golpecitos, lo que daba como resultado un tatuaje con una apariencia de cicatriz tallada. El pigmento que se usaba se obtenía del hollín que se generaba al quemar kahikatea, o pino blanco, y que, en ocasiones, se mezclaba con goma de kauri u hollín del resinoso arbusto koromiko (hebe).

Tā moko hoy en día

Los artistas de tā moko tradicionales utilizaban un cincel para dejar marcas con apariencia de cicatrices en la piel. 

La herramienta moderna de tā moko es la máquina de tatuajes, aunque algunos artistas de tā moko alternan entre métodos tradicionales y modernos. Aunque la aguja es más rápida y precisa, las herramientas manuales hacen que el ritual sea más acorde a la forma en que se hacía tradicionalmente.

¿Solo los maoríes se hacen moko?

Como es una tradición maorí, y un símbolo de integridad, prestigio e identidad maorí, solo los tatuajes hechos por maoríes en maoríes se consideran moko.

Hoy en día el moko está viviendo un resurgimiento, tanto en su forma tradicional como moderna. Cuando se usan diseños de tatuajes maoríes por motivos estéticos, sin su importancia tradicional, se los conoce como kirituhi o arte sobre la piel.

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