Descubrí los espectaculares paisajes, vida silvestre y la historia de Dunedin. Asegurate de vivir estas 8 experiencias principales cuando visites.

Ciclismo y ciclismo de montaña

El diseño compacto y llano de la ciudad de Dunedin hacen que sea un excelente lugar para hacer cicloturismo, mientras que las tierras rurales que la rodean ofrecen cinco redes de senderos de ciclismo de montaña. Signal Hill, a solo 40 minutos en bicicleta del centro de la ciudad, tiene el mejor sendero de descenso del país. A aproximadamente una hora en auto de Dunedin, Middlemarch marca el comienzo del famoso sendero de ciclismo Otago Central. Este sendero de 150 km te lleva por sitios históricos de la minería de oro, pubs rurales y paisajes tranquilos y de tonos dorados.

Historia - Museo Toitu Otago Settlers Museum

El museo Toitu Otago Settlers Museum ha creado una maravillosa experiencia inmersiva que comparte la historia del pasado de Dunedin, desde los primeros habitantes maoríes y pobladores europeos, a la historia más moderna, con trolebuses, autos antiguos y artículos del hogar retro. Las exposiciones interactivas, las réplicas y las actividades para niños hacen que la historia de la zona cobre vida de manera innovadora e interesante.

Al aire libre en Dunedin

Escapate a una de las fantásticas playas de Dunedin, a solo unos minutos en auto del centro de la ciudad. St Clair es una playa de surf popular, pero también hay otras playas que tienen una buena rompiente, incluyendo Aramoana, Murdering Bay y Karitane. Si solo querés nadar, la playa Brighton Beach es una buena opción, a solo 20 minutos en auto de Dunedin. La playa Long Beach es un buen lugar para escalar en roca y tiene inmensas cuevas para explorar, mientras que la playa Tunnel Beach cuenta con un espectacular arco de arenisca, que se puede apreciar mejor cuando la marea está baja.

Sendero de arte callejero de Dunedin

Explorá la vibrante y enigmática colección de obras de arte siempre en expansión de artistas internacionales y locales, esparcida por el centro de la ciudad, a la vuelta de la esquina, en callejones y audazmente pintadas en los costados de edificios. La caminata lleva unos 90 minutos, y podés buscar una copia del mapa del sendero en el centro de información turística i-SITE de Dunedin, o podés hacer una caminata guiada con Small City Big Walks.

Ciudad de la literatura

Dunedin está designada por la UNESCO como Ciudad de Literatura, y se nota. El Octágono en el centro de la ciudad orgullosamente tiene una estatua de Robert Burns, y tiene su propia Caminata de Escritores, una serie de placas con citas informativas y entretenidas sobre Dunedin y su patrimonio. Los bibliófilos deben visitar las colecciones de manuscritos raros en las galerías Reed y de Beer, o también pueden ir a Dutybound Book Bindery para ver antiguas técnicas de encuadernación en acción. Para curiosear libros en serio, visitá las librerías Hard to Find, Stafford 6 o University Book Shop.

Ferrocarriles de Dunedin

El  ferrocarril Taieri Gorge parte de la histórica estación de tren de Dunedin y lleva a los pasajeros en un pintoresco viaje por el interior de la región de Central Otago. Viajá a través de las planicies de Taieri y por el profundo y estrecho desfiladero de Taieri. Pasá sobre el viaducto Wingatui, la estructura de hierro forjado más grande del mundo, y si hay sol, estirá tus piernas al cruzar uno de los puentes a pie (el tren te va a esperar). El tren Taieri Gorge sale todos los días hacia Pukerangi (cuatro horas ida y vuelta), y una vez por semana hacia Middlemarch (6 horas ida y vuelta).

Castillo Larnach

El único castillo de Nueva Zelanda es una importante y muy querida parte de la historia de Dunedin. Construido en 1871 por William Larnach, un comerciante y político de padres escoceses, el castillo Larnach ha sido cuidadosamente restaurado a su original esplendor victoriano, y sus hermosas habitaciones y jardines están abiertos al público los 365 días del año. El castillo cuenta con un salón de baile de 3000 pies cuadrados, en el que se sirve el té a las 15:00 todos los días, y una torre con vistas panorámicas de la península de Otago. El castillo Larnach se encuentra a 20 minutos en auto del centro de Dunedin.

Vida silvestre

Dunedin alberga una magnífica y poco común vida silvestre. En la península de Otago podés ver pequeños pingüinos azules, pingüinos de ojos amarillos, lobos marinos y leones marinos, y visitar la única colonia en tierra firme en la que se reproducen alcatraces reales del norte. Podés ver los alcatraces con una visita guiada al Royal Albatross Centre, y combinar esto con una visita al adyacente Blue Penguins Pukekura, donde al anochecer podrás ver a los pequeños pingüinos azules regresando de pasar el día en el mar. Elm Wildlife Tours visita los confines de la península para poder tener encuentros cercanos con los habitantes silvestres. Para obtener una perspectiva diferente, podés hacer un crucero de vida silvestre Monarch y así obtener una vista única desde el mar. Una visita al santuario ecológico Orokonui, a 20 km al norte de Dunedin será recompensada con lagartos tuatara, lagartijas de Otago y 17 especies de aves autóctonas, incluyendo kiwis.

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